Aves de Doñana: guía en la mayor reserva ornitológica de España

El paraíso de las aves ¿Te imaginas un lugar donde conviven más de 300 especies de aves en un solo año? ¿Donde el cielo se pinta de rosa con miles de flamencos y las marismas bullen con el aleteo de águilas imperiales, grullas y calamones?

Aves acuáticas de Doñana: el pato colorado (Netta rufina).

Doñana representa para el ornitólogo uno de los santuarios vivos más importantes de Europa, donde convergen migraciones continentales y donde se concentra, en un mosaico de ecosistemas único, la mayor diversidad de aves de España.

Situación de las aves acuáticas en Doñana

El estuario del Guadalquivir, junto con las marismas y las lagunas del manto eólico, conforman una de las extensiones de humedal más vastas de Europa, un imán para decenas de miles de aves acuáticas.

Los datos de seguimiento poblacional (2008-2024) revelan una comunidad en transición, donde los éxitos de conservación conviven con declives alarmantes, y donde la sequía prolongada (2020-2024) ha actuado como un estrés adicional que ha agravado tendencias previas.

Abundancia de las aves acuáticas invernantes en Andalucía Occidental por grupos de aves. N individuos.
Abundancia de las aves acuáticas invernantes en Andalucía Occidental por grupos de aves. N individuos.

Los ánsares y patos (>250.000 individuos) cubren las marismas, acompañados por enormes bandos de limícolas (>140.000) que barren los limos, mientras miles de flamencos, espátulas, moritos, grullas y garzas (>80.000) definen el paisaje.

Los cormoranes, muy activos, se juntan en sus dormideros cercanos al de las garcillas. Esta concentración, que incluye más de 100.000 gaviotas, convierte al humedal en un gigantesco comedor y refugio invernal, mostrando su papel crucial como cuartel de invierno del Mediterráneo occidental.

Abundancia de las aves acuáticas reproductoras en Andalucía por grupos de aves. N individuos.
Abundancia de las aves acuáticas reproductoras en Andalucía por grupos de aves. N individuos.

Las abundancias y el éxito dependen de la disponibilidad de agua en los humedales y del momento de desecación de estas lagunas en su mayoría temporales. Las grandes zancudas residentes y las garzas coloniales anidan en colonias remotas y bulliciosas pajareras.

En marcado contraste con el invierno, las anátidas y fochas se reducen a pocos millares: son especies residentes y generalmente amenazadas, acompañadas por los zampullines. Las poblaciones de limícolas, gaviotas y rapaces disminuyen drásticamente pero siguen siendo destacable. El sector acoge en los años favorables a grandes colonias de aves escasas como pagazas, fumareles y canasteras.

Riqueza en función del estatus de presencia

Riqueza de especies en función del estatus de presencia. N especies.
Riqueza de especies en función del estatus de presencia. N especies.

Cerca de la mitad son especies residentes, cuyas poblaciones reproductoras se ven notablemente reforzadas por la llegada masiva de individuos invernantes.

Un tercio corresponde a aves invernantes típicas, aunque algunas, como ciertas anátidas, pueden establecer núcleos de cría esporádicos y reducidos en años de condiciones hidrológicas excepcionalmente favorables. El resto lo conforman especies estivales y migradoras de paso, cuya presencia puntual completa el ciclo anual de la avifauna en este ecosistema.

Censos aéreos en Doñana

Zonas de los censos aéreos en Doñana.
Zonas de los censos aéreos en Doñana.

Su valor esencial es desagregar las fluctuaciones naturales de las tendencias a largo plazo, permitiendo diferenciar un mal año puntual de un declive estructural, clave para el diagnóstico y la gestión del humedal.

Evolución de la población de ánade azulón (Anas platyrhynchos) en Doñana desde 1974 en los censos aéreos en Doñana.
Evolución de la población de ánade azulón (Anas platyrhynchos) en Doñana desde 1974 en los censos aéreos en Doñana.

Estos censos pueden consultarse en la web de ICTS de Doñana, con la posibilidad de crear gráficas personalizadas.

Evolución de la comunidad de anátidas en las marismas del Guadalquivir

Evolución de la comunidad de anátidas en las marismas del Guadalquivir a lo largo de cuatro décadas
Evolución de la comunidad de anátidas en las marismas del Guadalquivir a lo largo de cuatro décadas (De Felipe et al. 2024).

Las especies se han clasificado en función de su tipo alimenticio y tipo de migración para intentar entender si explican la evolución de sus poblaciones. La comunidad invernante ha cambiado, pasando de ser dominada por especies herbívoras y de corta migración hasta la actualidad con granívoras y de migración larga. En resumen, el ánade azulón ha sido reemplazado por el pato cuchara.

  • Junta de Andalucía. International Water Bird Census (IWC), censos de febrero de aves invernantes: Cádiz-Sevilla-Huelva.
  • Junta de Andalucía. Datos de aves reproductoras: Andalucía.
  • ICTS-Doñana (EBD-CSIC). Censos de aves acuáticas mensuales desde 1974.
  • Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC). Anuario Ornitológico de Doñana. Nº 0, Diciembre de 2000. Prontuario de las Aves de Doñana.
  • Residentes: Especies presentes todo el año, que crían e invernan en Doñana. Las aves Residentes *** con refuerzo invernal aumentan sus efectivos por varios ordenes de magnitud en invierno.
  • Estivales: Aves que llegan en primavera-verano para reproducirse, pasando el invierno en África. Las aves Estivales * cuentan con pequeñas poblaciones invernantes que pasan a menudo desapercibidas.
  • Invernantes: Especies que llegan en otoño desde el norte de Europa para pasar el invierno, partiendo en primavera. Las aves Invernantes ª también se reproducen localmente con efectivos muy bajos y anecdóticos.
  • Migradoras de Paso: Usan Doñana exclusivamente como área de descanso y alimentación durante sus viajes migratorios (pre-nupcial en primavera, post-nupcial en otoño). Las Migradoras ª pueden llegar a reproducirse localmente con efectivos mínimos o incluso de forma exceptional (ª). Las Migradoras * mantienen solo grupos muy reducidos a lo largo del invierno.
  • Erráticas o Divagantes: Aves que aparecen ocasionalmente, fuera de su área de distribución habitual, a menudo por temporales o desorientación.

Los impactos de la sequía prolongada (2020-2024) y de la intensificación agrícola, que sigue en desarrollo, pueden verse compensados por los inviernos y primaveras 2025 y 2026 que han sido históricamente muy húmedos. Por fín, se ha roto el ciclo catastrófico y devuelto gran parte de su pasada gloria al humedal de Doñana y áreas colindantes.

Evolución por grupo de aves acuáticas

Flamenco común en Doñana, un ejemplo de Grande Zancuda

Sin embargo, el drástico declive reproductor observado durante el periodo de sequía prolongada (2020-2024), con reducciones que superan el 70% en especies como el flamenco común y el morito, evidencia de forma contundente su extrema vulnerabilidad a la falta de inundación y la consecuente reducción del hábitat disponible.

ESPECIEESTATUS
Cigüeña blancaResidente ***
Cigüeña negraEn Paso *
Espátula comúnResidente ***
Morito comúnResidente
Flamenco comúnResidente
Flamenco enanoResidente
Grulla comúnInvernante (ª)

La mayoría de las especies de este grupo son residentes y presentes todo el año en grandes números, aunque con variaciones estacionales notables. El flamenco común (Phoenicopterus roseus) y la cigüeña blanca (Ciconia ciconia) muestran patrones de migración complejos, con movimientos dispersivos y una mezcla de poblaciones sedentarias y migratorias. En contraste, las poblaciones locales de morito común (Plegadis falcinellus) y espátula común (Platalea leucorodia) son más sedentarias, aunque sus números son también más altos durante la invernada. Por su parte, la grulla común (Grus grus) solo aparece durante la invernada, desplazándose en grandes y ruidosos bandos únicamente durante los meses fríos, con un censo máximo que puede superar las 7.000 aves.

En el contexto reproductor, las colonias de grandes zancudas dominan los números totales de aves nidificantes en Doñana y resto de Andalucía, sobre todo por la inmensa colonia de flamencos de la Laguna de Fuente de Piedra (Málaga), que históricamente ha albergado hasta 35.000 parejas reproductoras.

Su éxito depende de la disponibilidad de presas (peces, anfibios, invertebrados) en aguas accesibles.

ESPECIEESTATUS
Garcilla bueyeraResidente
Garza realResidente
Garceta comúnResidente
Martinete comúnEstival *
Garcilla cangrejeraEstival *
Garza imperialEstival
Avetoro comúnEstival
Avetorillo comúnEstival
Garceta grandeResidente ***

Las poblaciones de ardeidas en Doñana giran en torno a las grandes colonias reproductoras o «pajareras», que concentran históricamente la mayor parte de su biomasa y de las otras grandes zancudas. La garcilla bueyera (Bubulcus ibis), una especie generalista se alimenta en pastizales, ha sido el núcleo numérico de estas colonias, con censos que superaban las 10.000 parejas. Sin embargo, su población reproductora se ha visto reducida en más de un 50% durante la sequía, con un promedio reciente de solo 4.360 parejas.

El grupo de las garzas piscívoras estrictas muestra un declive aún más severo, evidenciando la crisis de los hábitats acuáticos. La garceta común (Egretta garzetta) ha pasado de unos 4.000 a 773 parejas reproductoras, y la garza real (Ardea cinerea) de 1.500 a 598. La situación es crítica para especialistas como la garza imperial (Ardea purpurea), que ha sufrido un colapso del 94%, de 4.000 (censo máximo en condiciones óptimas) a apenas 232 parejas, y la garcilla cangrejera (Ardeola ralloides), que ha caído de 300 a 87 parejas.

En el extremo de la especialización se encuentra el avetoro común (Botaurus stellaris), una especie emblemática cuya población reproductora es mínima y errática, dependiendo por completo de años con condiciones hídricas excepcionales en la marisma.

Su ecología los convierte en indicadores sensibles de la salud, extensión y conectividad de los hábitats palustres.

ESPECIEESTATUS
Focha comúnResidente ***
Focha morunaResidente
Gallineta comúnResidente ***
Calamón comúnResidente
Rascón europeoEn Paso ª
Polluela pintojaEn Paso (ª)
Polluela bastardaEn Paso (ª)
Polluela chicaEn Paso (ª)

La estructura de la comunidad está dominada por especies antes comunes pero ahora en fuerte retroceso. La focha común (Fulica atra) y la gallineta común (Gallinula chloropus) son las más abundantes. Sin embargo, ambas muestran una tendencia negativa muy acusada (↓↓), reflejando el deterioro de su hábitat. La situación es aún más crítica para la focha moruna (Fulica cristata), una especie globalmente amenazada cuya ya escasa población reproductora en Doñana (con un máximo de 80 parejas) se ha visto reducida a un promedio de solo 13 parejas durante los años de sequía, lo que subraya su precario estado de conservación.

El calamón común (Porphyrio porphyrio) experimenta un declive especialmente severo, con su población reproductora reduciéndose de hasta 500 parejas a un promedio de apenas 103 parejas durante el periodo de sequía, lo que evidencia la crítica vulnerabilidad de esta especie icónica ante la degradación de los carrizales.

El declive generalizado de todo el grupo es una señal de alarma sobre la pérdida de calidad y la fragmentación de las masas de vegetación palustre en el humedal.

Su éxito depende directamente de la calidad trófica, transparencia y profundidad de las masas de agua. Estas especies son residentes con refuerzo poblacional muy importante durante la invernada.

ESPECIEESTATUS
Zampullín comúnResidente ***
Zampullín cuellinegroResidente ***
Somormujo lavancoResidente ***
Cormorán grandeResidente ***

Por un lado, los zampullines y el somormujo sufren un colapso reproductor catastrófico. El zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis) ha pasado de un máximo de 1.500 a solo 104 parejas reproductoras, y el somormujo lavanco (Podiceps cristatus) de 800 a 153 parejas, tendencias que reflejan la desaparición o degradación de las lagunas someras y bien vegetadas que necesitan para criar.

Por otro lado, el cormorán grande (Phalacrocorax carbo), una especie con tamaño poblacional muy importante durante la invernada, y hasta hace pocos años, solo presente en esta temporada en el territorio de Andalucía, presenta la tendencia positiva más fuerte (↑↑) de toda la comunidad acuática, incrementando su presencia reproductora.

Este contraste subraya su mayor capacidad de adaptación, su plasticidad trófica y su habilidad para explotar ambientes más artificiales o alterados, especialmente los grandes embalses, prosperando allí donde otros buceadores especializados desaparecen. Esta divergencia es un claro indicio de la pérdida de calidad específica de los hábitats acuáticos en el humedal.

La verdadera magnitud de este grupo se revela en los meses fríos, cuando cientos de miles de patos encuentran refugio en las marismas.

ESPECIEESTATUS
Anade azulónResidente ***
Tarro blancoResidente ***
Cuchara comúnResidente ***
Porrón europeoResidente ***
Porrón moñudoInvernante
Pato coloradoResidente ***
Malvasía cabeciblancaResidente
Cerceta pardillaResidente
Porrón pardoResidente ***
Ánsar comúnInvernante ª
Cerceta comúnInvernante
Anade frisoInvernante ª
Anade rabudoInvernante
Silbón europeoInvernante
Cerceta carretonaEn Paso (ª)
Ganso del NiloResidente

La invernada es espectacular por su escala. Diez especies han sumado en promedio 250.000 aves durante el periodo seco (2020-2024), siendo la invernada 2023/2024 la peor desde que existen registros. Especies como el cuchara común (Spatula clypeata) y el ánade rabudo (Anas acuta) llegan a formar concentraciones de hasta 200.000 y 80.000 ejemplares, respectivamente, mientras el ánsar común (Anser anser) llena los pastos y las dunas, alcanzando los 80.000 individuos en los años más favorables. Estos números convierten a Doñana en uno de los principales cuarteles de invernada del Paleártico occidental.

En marcado contraste, las poblaciones residentes y reproductoras muestran una tendencia general a la baja. El ánade azulón (Anas platyrhynchos), pato reproductor por excelencia, ha visto reducirse su población en la mitad con menos de 500 parejas censadas en los principales humedales andaluces. Sin embargo, Doñana conserva su importancia para especies en regresión global que siguen siendo restringidas. La malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala) con una población reproductora actual de 40 parejas en toda Andalucía. Una excepción esperanzadora la representa la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris), que, gracias a intensos programas de conservación, muestra una tendencia positiva (↑) en medio del declive general, con unas 65 parejas.

Las limícolas constituyen un grupo mayoritariamente invernante y migratorio en Doñana. La gran mayoría de las más de 20 especies registradas utilizan el humedal como área de descanso y alimentación durante los meses fríos o en sus pasos migratorios.

ESPECIEESTATUS
Avoceta comúnResidente ***
Cigüeñuela comúnResidente ***
Aguja colinegraInvernante
Aguja colipintaInvernante
Zarapito realInvernante
Zarapito trinadorInvernante
Archibebe comúnResidente ***
Archibebe oscuroInvernante
Andarríos chicoResidente ***
CombatienteInvernante
Andarríos grandeInvernante
Andarríos bastardoInvernante
Archibebe claroInvernante
Archibebe finoEn Paso *
Avefría europeaInvernante ª
Chorlito doradoInvernante
Chorlito grisResidente
Chorlitejo grandeInvernante
Chorlitejo chicoResidente ***
Chorlitejo patinegroResidente ***
Agachadiza comúnInvernante
Agachadiza chicaInvernante
Canastera comúnEstival
Correlimos comúnInvernante
Correlimos tridáctiloResidente
Correlimos zarapitínMigradora de Paso *
Correlimos gordoInvernante
Correlimos menudoInvernante
Corr. de TemminckEn Paso *

El humedal actúa, en primer lugar, como un cuartel de invernada de primer orden para miles de aves procedentes del norte y centro de Europa. Especies como el correlimos común (Calidris alpina), con 86.000 individuos, y la aguja colinegra (Limosa limosa), con 57.000, forman aquí concentraciones que destacan a nivel paneuropeo, aprovechando los recursos tróficos de las marismas y arrozales.

Simultáneamente, Doñana es un nodo crítico en la Ruta Migratoria Atlántica, que conecta las áreas de cría euroasiáticas con los humedales de invernada en el África Occidental (como el Parque Nacional de Banc d’Arguin en Mauritania). Para especies como el archibebe común (Tringa totanus) y el zarapito trinador (Numenius phaeopus), las marismas son una estación de servicio indispensable en sus viajes transaharianos.

Sin embargo, la reproducción reciente —tanto de las especies residentes como de las estivales— refleja con crudeza la sequía prolongada y la pérdida drástica de hábitat de cría adecuado. Entre las residentes, la avoceta común (Recurvirostra avosetta) y la cigüeñuela común (Himantopus himantopus) han visto colapsar sus colonias. Otras, como el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus), nidifican de forma cada vez más dispersa. La canastera común (Glareola pratincola), un estival, ha caído de 3.000 a un promedio de solo 413 parejas.

Gracias a su gran capacidad de dispersión, estas aves conservan el potencial para recolonizar el humedal de forma rápida cuando las condiciones ecológicas —especialmente el régimen hidrológico— se restauren y sean de nuevo favorables.

Como invernantes, son dominantes y resilientes, constituyendo el tercer grupo más abundante durante la invernada. Esto se debe principalmente a las grandes congregaciones de la gaviota sombría (Larus fuscus), que llega a agrupar 105.000 individuos, y la gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus), con 30.000 ejemplares. Ambas aprovechan intensamente la productividad invernal del humedal y los recursos de los vertederos. También son muy abundantes durante el periodo estival, especialmente la gaviota patiamarilla (Larus michahellis), de hábitos esencialmente costeros.

ESPECIEESTATUS
Fumarel cariblancoEstival
Fumarel comúnEstival
Charrán comúnResidente
Charrán patinegroResidente ***
Charrancito comúnEstival
Pagaza piconegraEstival
Pagaza piquirrojaInvernante
Gaviota reidoraResidente ***
Gaviota picofinaResidente
Gaviota de AudouinEn Paso *
Gaviota cabecinegraInvernante ª
Gaviota sombríaInvernante ª
Gaviota patiamarillaResidente ***

En contraste, las especies reproductoras especialistas de zonas húmedas de agua dulce han pasado su peor momento durante la sequía. El fumarel cariblanco (Chlidonias hybrida) ha pasado de un máximo registrado en torno a 7.000 a solo 385 parejas, y el fumarel común (Chlidonias niger) no se ha reproducido en los últimos años. Los charranes, como la pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica), han visto reducidas sus colonias en más de un 60%.

Una nota de estabilidad relativa la ofrece la gaviota picofina (Chroicocephalus genei), cuya población en las lagunas hipersaladas parece mantenerse estable, sugiriendo una adaptación a condiciones extremas que otras especies no toleran.

El aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginos) es el especialista típico de los carrizales extensos. Su población reproductora, que alcanzó más de 100 parejas, se ha reducido a un promedio de 42 parejas durante la sequía, mostrando una tendencia negativa (↓). Este declive señala directamente la pérdida de calidad y la fragmentación de su hábitat de caza y nidificación, agravada por la falta de agua.

ESPECIEESTATUS
Aguilucho laguneroResidente ***
Águila pescadoraResidente ***
Búho campestreInvernante

En el extremo opuesto se encuentra el águila pescadora (Pandion haliaetus), que representa una historia de éxito de la conservación activa en los humedales andaluces. Gracias a un programa de reintroducción y protección estricta, ha pasado de ser un invernante escaso a una residente reproductora consolidada, con una tendencia muy positiva (↑↑) y un promedio de 17 parejas, sobre todo en las marismas del Odiel. Su recuperación demuestra que, con gestión adecuada, es posible revertir declives incluso en un contexto general adverso.

Finalmente, el búho campestre (Asio flammeus) completa este trío como un invernante escaso y especialista de terrenos abiertos, con una presencia media de menos de 20 individuos censados. Su rareza subraya la vulnerabilidad de los hábitats esteparios y herbazales abiertos dentro del complejo de Doñana.

Aves acuáticas reproductoras amenazadas en Andalucía

Doñana es la gran cuna de las aves acuáticas en España. En sus marismas y lagunas han encontrado refugio especies iconicas, verdaderos símbolos de la biodiversidad mediterránea. Sin embargo, la crisis ecológica que vive el humedal está poniendo en jaque el futuro de algunas de sus más emblemáticas reproductoras.

La Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala), con su pico azul conspicuo y cola erguida, pertenece al reducido grupo de los Oxyurinii (8 especies), entre las 170 que cuenta el grupo de los patos, ansares y cisnos.
La Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala), con su pico azul conspicuo y cola erguida, pertenece al reducido grupo de los Oxyurinii (8 especies), entre las 170 que cuenta el grupo de los patos, ansares y cisnos.

Desde la discreta y esquiva Malvasía cabeciblanca, que ve cómo desaparecen las lagunas naturales donde antes criaba, hasta el Avetoro común, cuya reproducción en Doñana es un evento excepcional ligado a años de óptimas condiciones hídricas, cada especie cuenta una historia similar.

Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala)

Aunque experimenta altibajos, su tendencia general a largo plazo es negativa. Cada vez depende más de embalses y lagunas artificiales, ya que muchas de las lagunas naturales donde antes se reproducía han sido degradadas o han perdido su funcionalidad ecológica.

Censo de malvasía en Andalucía
Censo de malvasía en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).

Cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris)

Ánade en grave peligro que muestra una clara recuperación tras un programa de cría y en cautividad suelta. Su futuro depende directamente de la conservación de las marismas del Guadalquivir.

Censo de cerceta pardilla en Andalucía
Censo de cerceta pardilla en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).

Porrón pardo (Aythya nyroca)

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Censo de porrón pardo en Andalucía
Censo de porrón pardo en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).

Focha moruna (Fulica cristata)

Una de las aves acuáticas en estado más crítico. Su población, muy escasa y concentrada, sufre un declive acusado a largo plazo. Su supervivencia está ligada a unos pocos humedales que mantienen agua de forma artificial, ya que los espacios naturales donde antes criaba han ido desapareciendo.

Censo de focha moruna en Andalucía
Censo de focha moruna en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).

Fumarel común (Chlidonias niger)

Al borde de la desaparición como reproductora en la región. Su presencia es esporádica y ya no cría con regularidad, lo que refleja la pérdida de los hábitats de humedales someros y de buena calidad que necesita.

Censo de fumarel común en Andalucía
Censo de fumarel común en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).

Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)

Esta garza colonial se encuentra en declive. Forma colonias inestables que se mueven entre la marisma y humedales artificiales, lo que la hace muy vulnerable a los periodos de sequía y a la alteración de los humedales donde nidifica.

Censo de garcilla cangrejera en Andalucía
Censo de garcilla cangrejera en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).

Avetoro común (Botaurus stellaris)

Extremadamente discreta y difícil de observar. Su población reproductora en Andalucía es mínima y su presencia, limitada casi exclusivamente a Doñana, es errática. Su reproducción solo se produce en aquellos años en que la marisma presenta unas condiciones hídricas excepcionales.

Censo de avetoro común en Andalucía
Censo de avetoro común en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Especialista para capturar peces con sus garras, siendo una de las rapaces con mayor distribución mundial. En Doñana, es una visitante invernal pero nidifica en Odiel y Janda.

Censo de águila pescadora en Andalucía
Censo de águila pescadora en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).
La Cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris) se encuentra En Peligro Crítico a nivel global, distribuida en cuatro sub-poblaciones aisladas. La Mediterránea Occidental (España y Magreb) oscila entre 760 y 2.200 ejempares.
La Cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris) se encuentra En Peligro Crítico a nivel global, distribuida en cuatro sub-poblaciones aisladas. La Mediterránea Occidental (España y Magreb) oscila entre 760 y 2.200 ejempares.

La Cerceta pardilla y la Focha moruna dependen hoy de intensos programas de conservación y de la gestión artificial del agua para evitar su extinción. El Porrón pardo (Aythya nyroca) comparte amenazas: la pérdida de vegetación palustre, la competencia con especies invasoras y la alteración de los niveles hídricos han reducido notablemente sus posibilidades de reproducción estable en la región.

Se suma la regresión de la Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides), cuya delicada dependencia de zonas encharcadas y carrizales la hace extremadamente vulnerable a las sequías recurrentes.

Otras, como el Fumarel común, están al borde de desaparecer como reproductoras en la región. Un signo de esperanza, lo representa el Águila pescadora (Pandion haliaetus), que ha vuelto a criar en el Odiel tras décadas de ausencia en la península.

Estas aves no están amenazadas únicamente por sus propias dificultades biológicas. Su declive señala problemas ambientales de fondo: la degradación y pérdida de hábitats naturales, la dependencia creciente de infraestructuras hídricas artificiales para su reproducción, y la vulnerabilidad ante los ciclos de sequía agravados por el cambio climático y la sobreexplotación de acuíferos.

Aves acuáticas invernantes

El cambio climático se hace sentir fuertemente sobre las poblaciones de aves acuáticas en Andalucía.

El dominio de las anátidas durante la invernada

Las 7 anátidas más abundantes en Andalucía Occidental durante la invernada.
Las 7 anátidas más abundantes en Andalucía Occidental durante la invernada.

Tras ellos se sitúan en cifras similares la cerceta común (Anas crecca) y el ánade azulón (Anas platyrhynchos), mientras que el silbón europeo (Mareca penelope) y el porrón europeo (Aythya ferina) completan el elenco de especies habituales, de modo que estas siete especies concentran alrededor del 90 % de las anátidas que pasan el invierno en las marismas y lagunas de Doñana. Las completan quince especies regulares durante la invernada con 7% de los efectivos totales.

… Seguido por las abundantes limícolas

Las 9 limícolas más abundantes en Doñana durante la invernada.
Las 9 limícolas más abundantes en Doñana durante la invernada.

Con efectivos menores pero siempre consecuentes, el avefría europea (Vanellus vanellus) y la avoceta común (Recurvirostra avosetta) se desplazan en grupos compactos. Junto a ellas se distribuyen el chorlitejo grande (Charadrius hiaticula), los chorlitos dorado europeo (Pluvialis apricaria) y gris (Pluvialis squatarola), el archibebe común (Tringa totanus) y el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus) , que aprovechan la diversidad de hábitats en el humedal. Una veintena de especies adicionales de limícolas menos abundantes (11% del total de individuos) visitan las marismas durante la invernada.

Rarezas en Doñana

Entre las aves divagantes y de presencia muy rara en Andalucía durante la invernada, algunas se registran con algo más de regularidad y resultan ligeramente más previsibles, como el ánsar careto (Anser albifrons), la barnacla cariblanca (Branta leucopsis), la barnacla carinegra (Branta bernicla) y el chorlito carambolo (Charadrius morinellus).

Evolución a largo plazo

Evolución de las aves acuáticas invernantes: censos anuales de febrero en Andalucía occidental y Parque Nacional de Doñana.
Evolución de las aves acuáticas invernantes: censos anuales de febrero en Andalucía occidental y Parque Nacional de Doñana.

Por un lado, las temperaturas más suaves favorecen la estancia de las aves más al norte de su distribución previa durante el invierno. Por otro lado, las sequías prolongadas y sobreexplotación del acuífero han deteriorado los humedales. Se han escuchado repetidas alarmas en los últimos años.

Pero Doñana sigue siendo Doñana, y en pocos sitios de Europa pueden verse grandes concentraciones de aves y aburmadora diversidad de especies.

Las pajareras del Guadalquivir

A finales del siglo XIX, el naturalista británico Abel Chapman actuó como el gran divulgador de Doñana para el mundo. En su obra «Wild Spain» (1893), describió con asombro poético la colonia, a la que llamó «The Heronry».

Su mirada, a medio camino entre el cazador y el conservacionista, capturó la esencia del lugar: el bullicio ensordecedor, la densidad imposible de nidos en los alcornoques y la marisma como despensa infinita.

La pajarera de Doñana

Posteriormente, el ecólogo español José Antonio Valverde realizó los primeros estudios sistemáticos en las décadas de 1950 y 1960 sobre la mayor colonia de garzas y espátulas de Europa Occidental. Su ubicación en La Vera, entre el monte y la marisma, y la estratificación de las especies en los árboles respondían a una lógica ecológica, una ciencia en pleno despegue en la época.

El alcornoque y su fauna / Joaquín López Rojas (1978). Red Bibliotecas Parques Nacionales.

Desde entonces la pajarera adquirió un estatus casi mítico, un emblema de Doñana por excelencia. Su situación en el bosque de alcornoques (Quercus suber) relicto de la Vera, el ecosistema serpenteando entre marismas y sistema dunar, permite acceso al agua dulce y el desarrollo de una comunidad animal excepcional. Un auténtico éxtasis para amantes de la naturaleza. El icónico grabado «El alcornoque y su fauna» capturo esta esencia.

Es la arquitecta de los nidos más grandes y prominentes. Ocupa la parte superior de los árboles (copas de alcornoques y eucaliptos), construyendo plataformas de ramas de más de un metro de diámetro que suele reutilizar y ampliar año tras año. Su gran tamaño y comportamiento llamativo la convierten en una de las especies más visibles y emblemáticas de la pajarera.

Censo de cigüeña blanca en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).
Censo de cigüeña blanca en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).

Especie emblemática y muy visible. Anida en la parte media-alta de los árboles, a menudo cerca de las cigüeñas. Su silueta inconfundible y su pico en forma de espátula la hacen única. Forma colonias densas y ruidosas dentro de la pajarera.

Censo de la parejas reproductoras de espátula común (Fuente: Junta de Andalucía).
Censo de la parejas reproductoras de espátula común (Fuente: Junta de Andalucía).

El colonizador de éxito reciente, con los primeros nidos detectadas en 1996. Anida en la parte alta de los árboles, o en los tarajes, construyendo nidos robustos, a menudo asociado a cigüeñas. Forma colonias ruidosas y muy visibles.

Censo de la parejas reproductoras de morito común (Fuente: Junta de Andalucía).
Censo de la parejas reproductoras de morito común (Fuente: Junta de Andalucía).

Una de las especies más numerosas y gregarias. Forma núcleos densos de nidos pequeños y apiñados en ramas de la parte media de los árboles, a menudo mezclada con garcillas bueyeras.

Censo de grceta común en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).
Censo de garceta común en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).

La especie más adaptable y expansiva. Forma colonias masivas y superpobladas en cualquier estratificación disponible, desde ramas bajas hasta altas. Es la que aporta mayor densidad de individuos. Originaria de las sabanas de África subsahariana, protagonizó una de las mayores y más rápidas expansiones naturales del siglo XX.

Censo de garcilla bueyera en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).
Censo de garcilla bueyera en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).

La especie nocturna y crepuscular. Anida en la parte más baja, interior y sombría de los árboles, en zonas de espesura, formando colonias discretas. Sale de la colonia al atardecer para cazar de noche.

Censo de la parejas reproductoras de martinete común (Fuente: Junta de Andalucía).
Censo de la parejas reproductoras de martinete común (Fuente: Junta de Andalucía).

El gran depredador piscívoro de la colonia. Anida en árboles robustos de porte alto, a menudo en posiciones dominantes. Es más solitaria en su nidificación dentro de la colonia, manteniendo cierta distancia de otras especies.

Censo de garza real en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).
Censo de garza real en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).
Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides)

Anida en ramas bajas o matorrales densos cercanos al agua dentro de la pajarera. Su plumaje reproductor (ocre, blanco y azul) es espectacular, pero fuera de la época es muy críptica.

Censo de garcilla cangrejera en Andalucía
Censo de garcilla cangrejera en Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).
Censo en la Pajarera de Doñana - Palacio de Doñana (Fuente: MITECO).
Censo en la Pajarera de Doñana – Palacio de Doñana (Fuente: MITECO).

Por desgracia, este bosque singular enfrenta amenazas críticas que comprometen su futuro por envejecimiento y falta de regeneración: Muchos de los alcornoques de la Vera son veteranos centenarios decaídos. Hoy día la pajarera es la sombra de lo que fue.

La regeneración natural es escasa debido a la severa sequía del suelo, que impide la germinación y supervivencia de las bellotas. La sobreexplotación del acuífero ha bajado el nivel freático, privando a estos árboles profundamente enraizados del agua que necesitan, especialmente en verano. Se observan síntomas de decaimiento y copas más claras en muchos ejemplares.

Pajarera a lo largo del Guadalquivir en eucaliptos
Una pajarera a lo largo del Guadalquivir en el Brazo del Este.

Posteriormente, nuevas pajareras han surgido en otros lugares de Doñana, remontando el río Guadalquivir, incluso hasta Córdoba, reflejando el éxito de las poblaciones de zancudas y ardeídas. Las aves se instalaron en lugares seguros para ello, principalmente en grandes eucaliptos, una especie invasora de porte formidable y muy frecuente en las orillas andaluzas.

Mosquée Cathédrale de Cordoue, Pont Romain et Sotos de la Albolafia
Los Sotos de la Albolafia en Córdoba junto al casco histórico.

Las garzas y zancudas asentaron sus dormideros y colonias en espacios urbanos y peri-urbanos (Parque del Alamillo de Sevilla, Sotos de la Albolafia de Córdoba) y la recuperación de humedales restaurados (Dehesa de Abajo de Sevilla).

Parejas de aves coloniales que forman pajareras mixtas: AZUL: Emblematicas: Espatula común (Plataela leucoreudia) + Morito común (Plegadis falcinellus) + Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) + Martinete (Nycticorax nycticorax). VERDE: Comunes : Cigüeña blnaca (Ciconia ciconia) + Garcilla bueyera (Bubulcus ibis) + Garceta común (Egretta garzetta) + Garza real (Ardea cinerea).
Parejas de aves coloniales que forman pajareras mixtas: AZUL: Emblematicas: Espatula común (Plataela leucoreudia) + Morito común (Plegadis falcinellus) + Garcilla cangrejera (Ardeola ralloides) + Martinete (Nycticorax nycticorax). VERDE: Comunes : Cigüeña blnaca (Ciconia ciconia) + Garcilla bueyera (Bubulcus ibis) + Garceta común (Egretta garzetta) + Garza real (Ardea cinerea).

Fue introducido de forma deliberada en las marismas del Guadalquivir en 1973-74, con el objetivo principal de su explotación comercial. Tras su introducción, el cangrejo se expandió masivamente, creando una fuente de alimento superabundante, predecible y disponible durante todo el año. Esto benefició enormemente a especies generalistas y oportunistas. El cangrejo rojo americano fue un factor clave, aunque accidental e indeseable desde un punto de vista ecológico, en la recuperación numérica de varias ardeidas y zancudas en el último cuarto del siglo XX. Pero impactos importantes: Depredación y Competencia: El cangrejo es un omnívoro voraz.

Paseriformes de las marismas

Los paseriformes acuáticos explotan hábitats ribereños y humedales, desde carrizales densos hasta vegetación emergente y matorrales de ribera. En Andalucía, especialmente en espacios como Doñana, actuan como indicadores clave de la salud de los ecosistemas ribereños.

ESPECIEESTATUSREPRODUCCIÓNINVERNADAMIGRACIÓNHÁBITAT
PechiazulLuscinia svecicaInvernalComúnOrillas fangosas
Bisbita alpino ​Anthus spinolettaInvernalVarios cientosOrillas fangosas
Carricero tordalAcrocephalus arundinaceusEstivalComúnVegetación palustre
Carricerín común ​Acrocephalus schoenobaenusMigradorAbundanteVegetación palustre
Carricero común ​Acrocephalus scirpaceusEstivalMuy comúnVegetación palustre
Buscarla unicolor ​Locustella luscinioidesEstivalRaraVegetación palustre
Buscarla pintoja ​Locustella naeviaMigradorRaraVegetación palustre
Escribano palustreEmberiza schoeniclusInvernalFrecuenteVegetación palustre
Buitrón ​Cisticola juncidisSedentarioMuy comúnAmbientes abiertos húmedos
Bisbita campestre ​Anthus campestrisEstivalMuy comúnAmbientes abiertos húmedos
Bisbita pratense ​Anthus pratensisInvernalVarios cientos de milesAmbientes abiertos húmedos
Lavandera boyera ​Motacilla flavaEstivalComúnRara30.000Ambientes abiertos húmedos
Lavandera blanca ​Motacilla albaSedentariaMuy común150.000–500.000Ambientes abiertos
Ruiseñor bastardo ​Cettia cettiSedentarioComúnMuy comúnBosque de ribera
Pájaro moscón europeo ​Remiz pendulinusSedentarioLocalizadoComúnBosque de ribera
Zarcero políglota ​Hippolais polyglottaEstivalMuy comúnBosque de ribera
Zarcero bereber ​Iduna opacaEstivalBosque de ribera
Bisbita arbóreo ​Anthus trivialisMigradorMuy comúnBosque de ribera

Estas especies combinan residentes sedentarios, estivales migratorias y poblaciones invernantes.

Solo señalar los paserifores más especializados y comunes, entre ellos los carriceros del género Acrocephalus, el carricero tordal (Acrocephalus arundinaceus) es un estivales común en carrizales altos, mientras que el carricero común (Acrocephalus scirpaceus) domina los tarajales y juncales extensos, y el carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus) aparece como migrador abundante en paso. Especies más raras como la buscarla unicolor (Locustella luscinioides) y la buscarla pintoja (Locustella naevia) prefieren vegetación densa y húmeda durante su breve paso estival o migratorio. El escribano palustre (Emberiza schoeniclus) inverna con frecuencia en carrizales.

Águila imperial en Doñana

Doñana alberga una de las poblaciones reproductoras más estables y mejor estudiadas, fruto de décadas de esfuerzos científicos y medidas de protección. Su presencia es un indicador biológico de primer orden: donde el águila imperial cría con éxito, el ecosistema conserva aún su integridad.

El águila imperial ibérica, símbolo supremo de Doñana. Su población, lejos de la expansión que vive en otras zonas, se encuentra estancada y en declive productivo. La clave de esta paradoja reside en su estrategia alimenticia única, un delicado equilibrio entre dos mundos que hoy están fallando.

Evolución de los territorios ocupados del Águila imperial ibérica (Aquila adalberti (♀♂) en Doñana. Fuente: MITECO.
Evolución de los territorios ocupados del Águila imperial ibérica (Aquila adalberti (♀♂) en Doñana. Fuente: MITECO.

El recurso principal: el conejo de monte

Como especialista, su éxito reproductor depende críticamente de la abundancia de este lagomorfo. Sin embargo, las sucesivas epidemias víricas (mixomatosis y la Enfermedad Hemorrágica) han colapsado sus poblaciones en las dunas y cotos de Doñana, sin que se hayan logrado recuperar tras décadas.

El recurso alternativo: las aves acuáticas

Esta es la adaptación distintiva de Doñana. Durante gran parte del año, especialmente en invierno, las águilas cazan ánades, fochas y otras aves en la marisma, un suplemento que históricamente les proporcionaba una red de seguridad.

Evolución de la población de águilas imperiales en Doñana

Doñana sufre una crisis ecológica sincronizada: en el monte, el conejo es escaso y su recuperación, esquiva. En la marisma: la sequía estructural, agravada por la sobreexplotación del acuífero, reduce drásticamente las poblaciones de aves acuáticas.

El resultado es que las águilas imperiales de Doñana se ha estancado y está lejos de su máximo histórico. La supervivencia del águila imperial en su bastión histórico ya no depende solo de proteger sus nidos, pero conseguir una mejora de las condiciones ambientales para sus presas.

Aves esteparias en Doñana

Escondido en su flanco sur y este, existe otro Doñana, seco, abierto y batido por el viento: el de las aves esteparias.

Los ecosistemas esteparios se localizan principalmente en áreas de marisma salada. Estos parches de pseudo-estepa albergan una comunidad ornitológica singular y altamente especializada, cuyos miembros más emblemáticos son el Sisón común (Tetrax tetrax), la Ganga ibérica (Pterocles alchata) y la Ganga ortega (Pterocles orientalis), el Alcaraván común (Burhinus oedicnemus) y la Carraca europea (Coracias garrulus). Son aves de plumajes crípticos, vuelos rasantes y costumbres discretas, verdaderos fantasmas de la llanura.

Estas especies, típicas de los secarrales cerealistas y parameras del interior, encuentran un último refugio en los bordes áridos del humedal. La razón es doble: por un lado, estos hábitats marginales ofrecen la estructura abierta y el suelo despejado que necesitan para alimentarse (de semillas e insectos) y anidar en el suelo. Por otro, la gestión tradicional extensiva –el pastoreo de ganado marismeño y equino– mantenía estos pastizales abiertos, impidiendo que el matorral los invadiera.

Aves esteparias en las marismas secas del Guadalquivir

La ganga ortega (Pterocles orientalis), un ave esteparia de vuelo rápido y plumaje críptico es un caso es singular: la población que habita en el Espacio Natural de Doñana constituye prácticamente la totalidad de la población reproductora de Andalucía.

La alondra marismeña (Alaudala rufescens), paseriforme endémica de la Península Ibérica y el norte de África, especialista estricto de los humedales salinos y saladares.

Guía de Doñana: las cinco zonas y su intéres ornitológico

Doñana se revela como un mosaico único de paisajes, cada uno con su propio elenco de aves. Estas cinco zonas te abrirán las puertas a su teatro natural.

Se puede consultar la descripción detallada del parque de Doñana y sus cinco principales zonas.

Las Salinas de Bonanza, activas y de gran valor ecológico, son un imán para la avifauna especializada. Sus cristalizadores de diferente salinidad atraen a bandos de flamencos comunes (Phoenicopterus roseus) y a limícolas como la avoceta común (Recurvirostra avosetta) y el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus). Es también un lugar clave para la escasa gaviota picofina (Chroicocephalus genei).

En contraste, la Laguna de Tarelo, una laguna de agua dulce restaurada, es un refugio para la malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala) y otras aves acuáticas como la focha común (Fulica atra). El Pinar de La Algaida, con su singular bosque mixto de pino piñonero y sabina, alberga aves forestales como el azor común (Accipiter gentilis) y el pico picapinos (Dendrocopos major).

Las Marismas de Trebujena completan el mosaico con un complejo de lagunas salobres, marismas y la ribera activa del río. Esta diversidad atrae a una gran variedad de aves, desde garzas y espátulas hasta ánades, ofreciendo además la vista más directa y evocadora del corazón salvaje del Parque Nacional en la orilla opuesta.

Aquí, la escala de las concentraciones aviares es deslumbrante. Al atardecer, el cielo se oscurece con bandos inmensos de moritos comunes (Plegadis falcinellus) y cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) que se dirigen a sus dormideros. Las marismas y canales permanentes albergan grandes poblaciones de calamones comunes (Porphyrio porphyrio), cuyo reclamo metálico resuena en los carrizales, y concentraciones masivas de ánsares, patos y limícolas.

Pajareras Fluviales: Los sotos bien conservados a lo largo del Guadalquivir acogen colonias reproductoras de garza imperial (Ardea purpurea) y garcilla cangrejera (Ardeola ralloides). En invierno, el área es un coto de caza principal para el águila pescadora (Pandion haliaetus), que pesca en los canales siempre con agua.

Refugio Crítico: Incluso el canal central de la acequia principal, al retener agua todo el año, atrae a bandos de limícolas, garcetas y aves acuáticas que no encuentran espacio en el corazón seco del parque nacional, actuando como una auténtica arteria vital de biodiversidad.

La Dehesa La Atalaya, con sus charcas temporales, completa este ecosistema único.

Dehesa de Abajo es un enclave muy visitado donde un cerro arbolado domina la llanura marismeña. Su principal atractivo es la mayor colonia natural de cigüeña blanca (Ciconia ciconia) sobre árboles de Europa, un espectáculo de cientos de nidos. La laguna al pie del cerro atrae aves acuáticas como flamencos (Phoenicopterus roseus) y una variedad de patos, entre ellos la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris) y la focha moruna (Fulica cristata).

Centro de Interpretación José Antonio Valverde es el corazón ornitológico del norte. Tras un acceso aislado, se llega a una laguna permanente con una de las colonias de cría más importantes de Doñana, donde anidan garzas imperiales (Ardea purpurea), garcillas cangrejeras (Ardeola ralloides) y moritos comunes (Plegadis falcinellus). La pista elevada sobre el Caño del Guadiamar ofrece vistas infinitas para observar aves acuáticas y rapaces.

Isla Mayor y la Finca Veta La Palma conforman un extenso mar de arrozales que, tras la cosecha, se convierte en un refugio crucial para miles de aves acuáticas invernantes y en paso, como ánsares comunes (Anser anser) y limícolas. Este humedal artificial es de vital importancia ecológica.

Los Pinares de Aznalcázar ofrecen un contraste forestal, siendo hábitat clave para el lince ibérico (Lynx pardinus) y para aves de monte mediterráneo como la curruca rabilarga (Sylvia undata) y rapaces forestales. Los claros arenosos y los taludes de los caminos son el hábitat idóneo para el colorido abejaruco europeo (Merops apiaster).

El Rocío y las Marismas de La Madre son el gran teatro de la avifauna acuática europea. Para el observador del norte de Europa, este humedal ofrece un espectáculo estacional inverso: en invierno, bandos masivos de ánsares comunes (Anser anser), de todas las especies de patos como las cercetas comunes (Anas crecca) y grullas comunes (Grus grus) cubren la marisma, junto a limícolas como la avefría europea (Vanellus vanellus). En verano, el escenario lo dominan las garzas imperiales (Ardea purpurea) y las espátulas comunes (Platalea leucorodia).

Los arroyos de La Rocina y El Acebrón albergan especies más discretas pero muy buscadas, como el avetorillo común (Ixobrychus minutus) en los carrizales y el colorido martín pescador común (Alcedo atthis). Se pueden observar como cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) y moritos comunes (Plegadis falcinellus) se alimentan avidamente de cangrejos rojos.

El Centro El Acebuche es un punto para observar aves de matorral mediterráneo, como la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala).

El litoral salvaje de la Playa de Castilla es un corredor esencial para las aves marinas y limícolas costeras. Es zona de alimentación y descanso para gaviotas (como la gaviota patiamarilla Larus michahellis), charrán común Sterna hirundo y, especialmente en paso migratorio, para bandos de ostreros euroasiáticos Haematopus ostralegus y vuelvepiedras común Arenaria interpres. Las dunas móviles albergan especies como la cogujada montesina Galerida theklae.

Hacia el interior, el extenso Pinar de El Abalario, con ejemplares centenarios como el Pino de Mazagón, sustenta una típica comunidad forestal mediterránea. Aquí son comunes el pico picapinos Dendrocopos major, el mito Aegithalos caudatus y rapaces como el gavilán común Accipiter nisus. Las charcas y lagunas temporales (como la Laguna de Moguer) son oasis efímeros vitales para anátidas, fumareles Chlidonias niger y aguiluchos laguneros Circus aeruginosus durante la cría, aunque su régimen hídrico está severamente amenazado por la sobreexplotación del acuífero.

Las turberas de Ribetehilos constituyen un microhábitat singular, que puede atraer a especies insectívoras y a aviones zapadores Riparia riparia.

Colonia de cría en el Odiel

Es uno de los principales bastiones europeos para la reproducción de la emblemática Espátula común (Platalea leucorodia). Sus islas e islotes acogen también importantes colonias de charrán común (Sterna hirundo), charrancito común (Sternula albifrons) y pagaza piconegra (Hydroprogne caspia).

Invernada y Paso Migratorio

Durante la invernada y las migraciones, acoge concentraciones excepcionales de limícolas como el correlimos zarapitín (Calidris ferruginea) y la aguja colipinta (Limosa lapponica), así como miles de ánades, como la cerceta común (Anas crecca).

Rapaces y Especialistas

Es un territorio de caza fundamental para el águila pescadora (Pandion haliaetus) y lugar de observación del aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus). Entre las aves marinas, destacan la gaviota cabecinegra (Ichthyaetus melanocephalus) y la garceta grande (Ardea alba).

ESPECIEESTATUSREPROD.
N máx. (2008-2024)

Promedio 2020-2024

Tendencia 2007-2024
INVERN.
N máx (2008-2024)

Promedio (2020-2024)
GRANDES ZANCUDAS
Cigüeña blancaResidente ***1.000665↓13.0003.214
Cigüeña negraEn Paso *–––400176
Espátula comúnResidente ***3.000650↓4.5003.195
Morito comúnResidente12.0002.839↑25.00010.717
Flamenco comúnResidente35.0009.668↓75.00051.855
Flamenco enanoResidente< 102?< 105
Grulla comúnInvernante (ª)< 100?7.0004.586
GARZAS
Garcilla bueyeraResidente10.0004.360↓10.000639
Garza realResidente1.500598↓4.0002.424
Garceta comúnResidente4.000773↓↓8.0002.355
Martinete comúnEstival *3.000650↓1.500721
Garcilla cangrejeraEstival *30087 (♀♂)↓509
Garza imperialEstival4.000232↓↓< 103
Avetoro comúnEstival255 (♂)≈< 103
Avetorillo comúnEstival20029↓109
Garceta grandeResidente ***1000↓600407
GALLINETAS
Focha comúnResidente ***600596↓↓40.00012.576
Focha morunaResidente8013 (♀♂)↓10058
Gallineta comúnResidente ***250253↓↓2.000521
Calamón comúnResidente500103↓↓8.5001.659
Rascón europeoEn Paso ª< 104?< 1011
Polluela pintojaEn Paso (ª)< 100?
Polluela bastardaEn Paso (ª)< 101↓
Polluela chicaEn Paso (ª)< 100?
ZAMPULLINES Y CORMORANES
Zampullín comúnResidente ***700206↓1.6001.411
Zampullín cuellinegroResidente ***1.500104↓↓8.5006.579
Somormujo lavancoResidente ***800153↓↓2.0001.263
Cormorán grandeResidente ***10061↑↑10.0008.601
ANATÍDAS
Anade azulónResidente ***1.300481↓34.00019.967
Tarro blancoResidente ***200110↑↑15.0008.548
Cuchara comúnResidente ***207↓200.000126.576
Porrón europeoResidente ***10095↓↓15.0008.333
Porrón moñudoInvernante–––15028
Pato coloradoResidente ***10081↓22.0005.958
Malvasía cabeciblancaResidente12041 (♀)↓800694
Cerceta pardillaResidente15065 (♀♂)↑350210
Porrón pardoResidente ***2518 (♀♂)↑↑15092
Ánsar comúnInvernante ª5025↑↑80.00021.211
Cerceta comúnInvernante< 100?42.00026.691
Anade frisoInvernante ª25079↓7.0001.579
Anade rabudoInvernante< 100?80.00031.635
Silbón europeoInvernante–––45.00015.723
Cerceta carretonaEn Paso (ª)< 100?1504
Ganso del NiloResidente< 105?4019
LÍMICOLAS
Avoceta comúnResidente ***5.0001.150↓↓28.0008.510
Cigüeñuela comúnResidente ***7.0001.463↓↓15.0009.682
Aguja colinegraInvernante–––57.00020.228
Aguja colipintaInvernante–––4.0002.948
Zarapito realInvernante–––1.5001.213
Zarapito trinadorInvernante–––1.000804
Archibebe comúnResidente ***60011↓↓6.8005.414
Archibebe oscuroInvernante–––600252
Andarríos chicoResidente ***157?250205
CombatienteInvernante–––2.800775
Andarríos grandeInvernante–––1.000668
Andarríos bastardoInvernante–––7011
Archibebe claroInvernante–––1.000635
Archibebe finoEn Paso *–––204
Avefría europeaInvernante ª1508↓↓21.0009.092
Chorlito doradoInvernante–––17.0002.128
Chorlito grisResidentes/ds/ds/d5.0004.033
Chorlitejo grandeInvernante–––14.00010.453
Chorlitejo chicoResidente ***200102↓1.300128
Chorlitejo patinegroResidente ***1.000505↓↓7.3003.276
Agachadiza comúnInvernante–––3.0001.165
Agachadiza chicaInvernante–––< 101
Canastera comúnEstival3.000413↓↓< 100
Correlimos comúnInvernante–––86.00053.405
Correlimos tridáctiloResidentes/ds/ds/d3.0001.886
Correlimos zarapitínMigradora de Paso *–––1.5001.058
Correlimos gordoInvernante–––1.500685
Correlimos menudoInvernante–––9.0002.177
Corr. de TemminckEn Paso *–––403
LÁRIDOS
Fumarel cariblancoEstival7.000385↓↓1851
Fumarel comúnEstival200 (♀♂)↓↓100
Charrán comúnResidente20083↓1503
Charrán patinegroResidente ***1000?1.800653
Charrancito comúnEstival3.0001.240↓< 104
Pagaza piconegraEstival3.0001.063↓↓< 100
Pagaza piquirrojaInvernante––180149
Gaviota reidoraResidente ***1.0001.351↓30.00028.066
Gaviota picofinaResidente1.000679≈1.000591
Gaviota de AudouinEn Paso *––2.0001.076
Gaviota cabecinegraInvernante ª3011↑1.200665
Gaviota sombríaInvernante ª< 109↓105.00062.071
Gaviota patiamarillaResidente ***3.0003.377↓18.00011.032
AVES RAPACES
Aguilucho lagunero occidentalResidente ***10042↓2.000692
Águila pescadora (♀♂)Residente ***2017↑↑140124
Búho campestreInvernante–––6019
  • Datos de aves invernantes: Cádiz-Sevilla-Huelva (Fuente: Junta de Andalucía).
  • Datos de aves reproductoras: Andalucía (Fuente: Junta de Andalucía).
  • Anuario ornitológico de Doñana.
  • Residentes: Especies presentes todo el año, que crían e invernan en Doñana. Las aves Residentes *** con refuerzo invernal aumentan su efectivos por varios ordenes de magnitud en invierno.
  • Estivales: Aves que llegan en primavera-verano para reproducirse, pasando el invierno en África. Las aves Estivales * cuentan con pequeñas poblaciones invernantes que pasan a menudo desapercibidas.
  • Invernantes: Especies que llegan en otoño desde el norte de Europa para pasar el invierno, partiendo en primavera. Las aves Invernantes * también se reproducen localmente con efectivos muy bajos y anecdóticos.
  • Migradoras de Paso: Usan Doñana exclusivamente como área de descanso y alimentación durante sus viajes migratorios (pre-nupcial en primavera, post-nupcial en otoño). Las Migradoras * pueden llegar a reproducirse localmente con efectivos mínimos. Las Migradoras inv mantienen solo grupos muy reducidos a lo largo del invierno.
  • Erráticas o Divagantes: Aves que aparecen ocasionalmente, fuera de su área de distribución habitual, a menudo por temporales o desorientación.

FAQ

¿Qué logística es necesaria?

Las esteparias son el grupo de aves que necesita de mayor lógistica y de tiempo pasado en campo en Andalucía, con probabilidad moderada de éxito. Además de ser especies crípticas y a menudo poco vistosas.

  • Prismáticos (8×42 o 10×42): Imprescindibles.
  • Guías de campo en formato pape o smartphone.
  • Telescopio de alta gama (70x aumentos) para identificar aves a distancia.
  • Vehículo 4×4 para acceder a los caminos poco transitables de las zonas más alejadas al Rocío.

¿Cuál es la mejor época del año para visitar Doñana?

  • Invierno (Diciembre – Febrero): Época de máxima concentración de aves. Miles de ánsares, grullas, limícolas y anátinas invernan aquí. Los bandos de flamencos son espectaculares.
  • Primavera (Marzo – Mayo): Época de máxima diversidad y actividad. Llegan los migrantes estivales (abejero, canasteras), las aves están en pleno cortejo y cría, y la marisma (si hay agua) bulle de vida. Ideal para ver rapaces y aves de la marisma.
  • Verano (Junio – Agosto): Periodo más tranquilo y caluroso. Perfecto para observar aves marinas y limícolas en la playa, así como rapaces residentes y aves esteparias en los cotos secos.
  • Otoño (Septiembre – Noviembre): Fascinante para ver la migración postnupcial. Miles de aves (cigüeñas, rapaces, paseriformes) se concentran antes de cruzar el Estrecho.

¿Cuántos días son necesarios para una visita ornitológica en Doñana?

  • Todas las configuraciones de excursión son buenas para descubrir Doñana, sus aves y compleja biodiversidad. En función de su campo base, de la duración y centros de interés, un guía podrá aconsejar para organizar las mejores visitas.
  • Doñana ofrece cinco zonas principales por descubrir, con mínimo un día en cada zona. Dos complementos recomendados: la Visita Guiada Autorizada de medio día en el interior del parque nacional. La visita a las marismas del Odiel por ser muy diferentes y una avifauna complementaria a Doñana.

¿En qué horarios se realizan las salidas?

  • Amanecer: Salida 1-1.5h antes del amanecer para llegar a los territorios con las primeras luces. Momento de máxima actividad de canto y movimiento.
  • Atardecer: Salida 3-4h antes del ocaso para aprovechar la última luz. Ideal para observar comportamiento de agrupamiento y vuelo hacia dormideros.

¿Se puede visitar Doñana por libre o es obligatorio hacer visita guiada?

  • Por libre: Hay senderos y centros de visitantes gratuitos excelentes: El Rocío, Sendero de La Rocina (garzas, espátulas), El Acebuche, C.V. José Antonio Valverde (acceso alejado).
  • Visita Guiada Autorizada: Para acceder al corazón del Parque Nacional (las dunas móviles, la marisma profunda, la vera de la pajarera) es obligatorio contratar una visita en 4×4 autorizada.

¿Merece la pena la visita restringuida en autobus 4×4?

  • Es sobre todo interesante para conocer el paisaje del interior del parque y lugares con nombres famosos de Doñana. Merece la pena, en complemento de otras salidas enfocadas a la búsqeda activa de fauna.
  • Puede ser decepcionante si el objetivo principal es el avistamiento de fauna y la fotografía. El desplazamento en bus simplemente no da el tiempo de parar y tomar el tiempo necesario para la observación.

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