Andalucía es un crisol donde varias civilizaciones han tenido éxito y se han enriquecido por el estrato cultural dejado por sus antecesores. 

Prehistoria

Neandertales. La península ibérica estaba habitada por homínidos cuando los humanos modernos desembarcaron hace 35 000 años desde el norte. Los neandertales sobrevivieron en Andalucía hasta hace 27 000 años. Las pinturas rupestres («Arte sureño») son abundantes, especialmente en el Comarca de Campo de Gibraltar. Se han encontrado numerosos restos que datan de la Edad del Cobre (cultura calcolítica) en relieves andaluces con vistas a la Depresión del Guadalquivir.

Edad Antigua

La riqueza mineral de Sierra Morena explica la atracción constantemente renovada de Andalucía por las civilizaciones posteriores: íberos, celtas, fenicios y griegos. La civilización más importante en contacto con los viajeros griegos fue Tartessos, la gente del gran río de Andalucía. Durante la antigüedad, los romanos y el pueblo de Cartago (de origen fenicio) lucharon por la hegemonía del Mediterráneo occidental durante las guerras púnicas. Cartago fue poderosa en Iberia, pero finalmente derrotada y destruida por Roma. Los primeros dos siglos antes de Cristo son testigos de la conquista romana de la Península Ibérica que se convierte en Hispania. 

Los romanos. La provincia bética (del nombre del río Baetis), cuya capital es Corduba, es una de las provincias más ricas del Imperio Romano: granero, minas de metales preciosos, fuente casi exclusiva del «garum» (alimento de lujo a base de pescado) y aceite de oliva. La región era tan prestigiosa que produjo cuatro de los emperadores más influyentes en la historia del Imperio: Trajano, Adriano, Marco Aurelio y Teodosio.

Edad Media

La caída del Imperio Romano fue un proceso gradual, pero dos fechas destacan para Hispania. En 476, los vándalos cruzaron el Rin helado y luego los Pirineos y ocuparon Hispania. El año 410 marca el final de la antigüedad, cuando los visigodos invadieron Roma. Luego ocuparán el sur de la Galia, serán expulsados ​​por los francos y expulsarán a los vándalos (!). Los nobles visigodos, no menos de 33 reyes, gobernarán la región durante más de dos siglos, desde su capital en Toledo. 

Los sirios, árabes y musulmanes moros conquistaron el reino en pocos años desde el Magreb, en 711 tuvo lugar la batalla del Guadalete. Fundaron Al-Ándalus, cuya ciudad principal es Kuturba (Córdoba) a orillas del Guadalquivir, el «Gran Río». Ocho siglos de presencia resumidos en cuatro etapas: la conquista por parte de las tropas sirias del Califato Omeya seguida del emirato independiente; el califato de Córdoba que marca el apogeo de la civilización andalusie; un periodo en cual se suceden reinos independientes, los taifas, y el control por parte de los imperios bereberes norte africanos: Almorávides y Almohades; finalmente dos siglos de resistencia en «La Frontera» del reino de Granada. 

Cristianos medievales. Las coronas de Castilla, Aragón, León y Navarra compiten por los pequeños reinos del norte durante la floreciente era de Al-Ándalus, hasta que su unión les permite conquistar definitivamente los territorios musulmanes (una historia larga y compleja: las alianzas interreligiosas no eran infrecuentes, milagro de la política). Finalmente, los Reyes Católicos alcanzaron su apogeo en 1492, el año que marcó el final de la Edad Media: Cristóbal Colón, ayudado por los marineros de Huelva, descubrió América (el Caribe), el Reino de Granada capitula y Al-Ándalus desaparece, los judíos son expulsados ​​de España. Al mismo tiempo, por un lado, las Islas Canarias fueron conquistadas y, por otro lado, la Inquisición española, fundada para mantener la ortodoxia católica en el reino, experimentó su período de actividad más intenso, especialmente en las ciudades andaluzas.

Edad Moderna

El espíritu fronterizo de los castellanos les permite beneficiarse de la gloria y de la riqueza heredada de Al-Ándalus y del Nuevo Mundo. 

Juana, la hija de los Reyes Católicos fue casada con un príncipe de la Casa de Austria y dio la luz en Bélgica al futuro Carlos Quinto. Es el comienzo del imperio español de los Habsburgo y el final de una independencia de los orgullosos nobles castellanos. El Guadalquivir es navegable, el puerto de Sevilla se convierte en la puerta principal de las Indias Occidentales y se enriquecerá durante los siglos siguientes. Nótese Úbeda y Baeza, dos ciudades renacentistas de la provincia de Jaén. La flota española aseguró la dominación de los mares durante tres siglos (a pesar de derrotas como la de la Armada Invencible). Nació el primer imperio global, con posesiones españolas en todos los continentes conocidos, y alcanzó su apogeo político con Felipe II (hijo de Carlos Quinto) y cultural con el Siglo de Oro español. Los Habsburgo que abusaron de una política de matrimonio familiar terminaron sucumbiendo a los efectos negativos de la consanguinidad: el último soberano de la familia, Carlos II, murió trágicamente a los 38 años en 1700. En el marco de la guerra de succesión, por un lado los ingleses invadieron Gibraltar en 1704 y por otro lado la familia borbónica, de origen francés, sucedió al trono, no sin dificultad. Su primer siglo está marcado por la Ilustración y el Absolutismo. 

La preeminencia del Imperio español y su aliado, la Iglesia Católica Romana, generó una propaganda antiespañola, conocida como Leyenda Negra, por parte los poderes políticos y religiosos europeos en competencia, que exageraron (sin inventarlos) sus aspectos negativos.

Edad Contemporánea

Napoleón. El gran evento tuvo lugar en 1805 con la Batalla de Trafalgar. Los británicos ganaron definitivamente a los aliados franceses y españoles el dominio de los mares que impulsarían al Imperio Británico. Napoleón llevará a cabo posteriormente una política continental: sus tropas ocuparán España y formarán el Imperio francés. Seguirá la guerra de independencia española (1808-1814), marcada por la participación de Inglaterra, la guerrilla y la guerra total, cruel y devastadora, tanto por la pérdida de vidas humanas, el sufrimiento de las poblaciones como por la destrucción de infraestructuras industriales y agrícolas. El país está arruinado y perderá su influencia internacional, mientras que el pueblo sale debilitado y el campo está colmado de antiguos guerrilleros. España experimentó una fuerte inestabilidad política y el advenimiento de ideas democráticas: la Corte de Cádiz (1814), la primera república (1873-1874), pero finalmente conoce la Restauración (1875). 

El siglo XIX fue la era de los viajeros románticos particularmente apasionados por Andalucía, principalmente franceses y anglosajones, cuyos escritos fueron los fundadores de una imagen exótica y fantaseada de España. 

Andalucía es un crisol donde varias civilizaciones han tenido éxito y se han enriquecido por el estrato cultural dejado por sus antecesores. 

 

Prehistoria

Neandertales. La península ibérica estaba habitada por homínidos cuando los humanos modernos desembarcaron hace 35 000 años desde el norte. Los neandertales sobrevivieron en Andalucía hasta hace 27 000 años. Las pinturas rupestres («Arte sureño») son abundantes, especialmente en el Comarca de Campo de Gibraltar. Se han encontrado numerosos restos que datan de la Edad del Cobre (cultura calcolítica) en relieves andaluces con vistas a la Depresión del Guadalquivir.

Edad Antigua

La riqueza mineral de Sierra Morena explica la atracción constantemente renovada de Andalucía por las civilizaciones posteriores: íberos, celtas, fenicios y griegos. La civilización más importante en contacto con los viajeros griegos fue Tartessos, la gente del gran río de Andalucía. Durante la antigüedad, los romanos y el pueblo de Cartago (de origen fenicio) lucharon por la hegemonía del Mediterráneo occidental durante las guerras púnicas. Cartago fue poderosa en Iberia, pero finalmente derrotada y destruida por Roma. Los primeros dos siglos antes de Cristo son testigos de la conquista romana de la Península Ibérica que se convierte en Hispania. 

Los romanos. La provincia bética (del nombre del río Baetis), cuya capital es Corduba, es una de las provincias más ricas del Imperio Romano: granero, minas de metales preciosos, fuente casi exclusiva del «garum» (alimento de lujo a base de pescado) y aceite de oliva. La región era tan prestigiosa que produjo cuatro de los emperadores más influyentes en la historia del Imperio: Trajano, Adriano, Marco Aurelio y Teodosio.

Edad Media

La caída del Imperio Romano fue un proceso gradual, pero dos fechas destacan para Hispania. En 476, los vándalos cruzaron el Rin helado y luego los Pirineos y ocuparon Hispania. El año 410 marca el final de la antigüedad, cuando los visigodos invadieron Roma. Luego ocuparán el sur de la Galia, serán expulsados ​​por los francos y expulsarán a los vándalos (!). Los nobles visigodos, no menos de 33 reyes, gobernarán la región durante más de dos siglos, desde su capital en Toledo. 

Los sirios, árabes y musulmanes moros conquistaron el reino en pocos años desde el Magreb, en 711 tuvo lugar la batalla del Guadalete. Fundaron Al-Ándalus, cuya ciudad principal es Kuturba (Córdoba) a orillas del Guadalquivir, el «Gran Río». Ocho siglos de presencia resumidos en cuatro etapas: la conquista por parte de las tropas sirias del Califato Omeya seguida del emirato independiente; el califato de Córdoba que marca el apogeo de la civilización andalusie; un periodo en cual se suceden reinos independientes, los taifas, y el control por parte de los imperios bereberes norte africanos: Almorávides y Almohades; finalmente dos siglos de resistencia en «La Frontera» del reino de Granada. 

Cristianos medievales. Las coronas de Castilla, Aragón, León y Navarra compiten por los pequeños reinos del norte durante la floreciente era de Al-Ándalus, hasta que su unión les permite conquistar definitivamente los territorios musulmanes (una historia larga y compleja: las alianzas interreligiosas no eran infrecuentes, milagro de la política). Finalmente, los Reyes Católicos alcanzaron su apogeo en 1492, el año que marcó el final de la Edad Media: Cristóbal Colón, ayudado por los marineros de Huelva, descubrió América (el Caribe), el Reino de Granada capitula y Al-Ándalus desaparece, los judíos son expulsados ​​de España. Al mismo tiempo, por un lado, las Islas Canarias fueron conquistadas y, por otro lado, la Inquisición española, fundada para mantener la ortodoxia católica en el reino, experimentó su período de actividad más intenso, especialmente en las ciudades andaluzas. 

 

Edad Moderna

El espíritu fronterizo de los castellanos les permite beneficiarse de la gloria y de la riqueza heredada de Al-Ándalus y del Nuevo Mundo. 

Juana, la hija de los Reyes Católicos fue casada con un príncipe de la Casa de Austria y dio la luz en Bélgica al futuro Carlos Quinto. Es el comienzo del imperio español de los Habsburgo y el final de una independencia de los orgullosos nobles castellanos. El Guadalquivir es navegable, el puerto de Sevilla se convierte en la puerta principal de las Indias Occidentales y se enriquecerá durante los siglos siguientes. Nótese Úbeda y Baeza, dos ciudades renacentistas de la provincia de Jaén. La flota española aseguró la dominación de los mares durante tres siglos (a pesar de derrotas como la de la Armada Invencible). Nació el primer imperio global, con posesiones españolas en todos los continentes conocidos, y alcanzó su apogeo político con Felipe II (hijo de Carlos Quinto) y cultural con el Siglo de Oro español. Los Habsburgo que abusaron de una política de matrimonio familiar terminaron sucumbiendo a los efectos negativos de la consanguinidad: el último soberano de la familia, Carlos II, murió trágicamente a los 38 años en 1700. En el marco de la guerra de succesión, por un lado los ingleses invadieron Gibraltar en 1704 y por otro lado la familia borbónica, de origen francés, sucedió al trono, no sin dificultad. Su primer siglo está marcado por la Ilustración y el Absolutismo. 

La preeminencia del Imperio español y su aliado, la Iglesia Católica Romana, generó una propaganda antiespañola, conocida como Leyenda Negra, por parte los poderes políticos y religiosos europeos en competencia, que exageraron (sin inventarlos) sus aspectos negativos.

Edad Contemporánea

Napoleón. El gran evento tuvo lugar en 1805 con la Batalla de Trafalgar. Los británicos ganaron definitivamente a los aliados franceses y españoles el dominio de los mares que impulsarían al Imperio Británico. Napoleón llevará a cabo posteriormente una política continental: sus tropas ocuparán España y formarán el Imperio francés. Seguirá la guerra de independencia española (1808-1814), marcada por la participación de Inglaterra, la guerrilla y la guerra total, cruel y devastadora, tanto por la pérdida de vidas humanas, el sufrimiento de las poblaciones como por la destrucción de infraestructuras industriales y agrícolas. El país está arruinado y perderá su influencia internacional, mientras que el pueblo sale debilitado y el campo está colmado de antiguos guerrilleros. España experimentó una fuerte inestabilidad política y el advenimiento de ideas democráticas: la Corte de Cádiz (1814), la primera república (1873-1874), pero finalmente conoce la Restauración (1875). 

El siglo XIX fue la era de los «viajeros románticos» particularmente apasionados por Andalucía, principalmente franceses y anglosajones, cuyos escritos fueron los fundadores de una imagen exótica y fantaseada de España.